El pacto de estabilidad

| PEDRO ARIAS VEIRA |

OPINIÓN

25 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

ACORDADO EN la Cumbre de Dublín de 1996, se aprobó en Amsterdam en 1997. Es el principal instrumento para la coordinación de las políticas económicas contempladas en el Tratado de la Unión Europea. Se concreta en una disposición fundamental que exige que ningún país llegue a un déficit público a corto plazo superior al 3% de su PIB, y con perspectiva a medio plazo, horizonte 2004, de llegar a déficit cero e incluso al superávit presupuestario. Es una pieza clave para garantizar la solvencia del euro, bajos tipos de interés, el crecimiento y la creación de empleo. Pero exige mucha disciplina política a los gobiernos, ya que no pueden gastar más de lo que recauden; todo lo contrario del electoralismo instalado en la mayoría de los países. De ahí que miembros como Francia y Alemania tengan problemas de incumplimiento. España, desde la etapa Aznar, ha cumplido todos los requisitos y presenta los mejores registros en crecimiento y creación de empleo de toda la Unión Europea.