EN SUS POCO MÁS de cuarenta años de existencia, la palabra pachanga ha adquirido numerosos y dispares significados. Últimamente se emplea despectivamente para dar nombre a encuentros de fútbol de poca categoría, uso al que se llega desde su significado de 'partido informal de fútbol o baloncesto que se juega con una sola portería o canasta'. Con tal sentido se habla también de pachanguita . Antes fue, en uso coloquial, una fiesta bulliciosa y hasta un alboroto ( Cuando lo encontró, su mujer montó una buena pachanga ). Pero el origen de la pachanga está en los últimos años cincuenta. Es el título de una obra para charanga compuesta por un músico cubano, Eduardo Davidson, por encargo de la Orquesta Sublime. A la vez, dio nombre al ritmo que con ella nació, una variante del son montuno y la guaracha, sucesor del mambo y el chachachá. De aquellas músicas hoy quedan los entrenamientos de los futbolistas y en el aire un recuerdo: «Señores qué pachanga; vamos pa la pachanga; papito, qué pachanga; qué buena la pachanga...». falar.ben@lavoz.es