EL ANUNCIO del acuerdo para la integración de las plataformas de televisión vía satélite Sogecable y Vía Digital es la mejor noticia que nos ha deparado el sector audiovisual en este año de tantas desgracias mediáticas. Saber que el sentido común y las reglas del mercado se imponen a la sinrazón es de por sí saludable, pero si encima se pone fin a una guerra mediática innecesaria, la alegría es doble. Y todo pese a que siempre hay alguno dispuesto a aventar los rescoldos del fuego para avivar las llamas y sacar provecho del incendio. La integración de Vía Digital y Sogecable mantiene el pluralismo en televisión porque las plataformas vía satélite son sólo una parte de la televisión de pago. Este tipo de tv se comercializa a través de numerosos operadores de cable en toda España, de operadores de TDT, de telefonía fija con tecnología ADSL y en poco tiempo de telefonía móvil UMTS. Además, nada impide que surjan otros, ya sea por satélite -que no requiere licencia gubernativa-, por cable o vía radio. Con este paso se racionalizará el sector, tras la suspensión de pagos o quiebra de Kirch, ITV y Quiero TV, y se aclarará su futuro, ahora confuso e inmaduro. Facilitará la elaboración de un marco audiovisual nítido y adaptable a un mercado en permanente cambio, ordenando el sector para que el cable tenga su oportunidad, se amplíe la oferta de banda ancha y se adecente el mercado de contenidos. La unión de ambas plataformas unificará los descodificadores y los nuevos estarán basados en una Interface de Programación de Aplicaciones (API) común y abierta, capaces de recibir señales de otros operadores. Ahora queda esperar a finales de año para que las condiciones de integración las decidan las autoridades comunitarias o las españolas si Bruselas lo acepta. Hasta entonces, esperemos que el sentido común se imponga también entre los que velan por la competencia en un sector en el que los jueces se han puesto la venda delante de los ojos para no ver la única y verdadera competencia desleal: la que ejercen impunemente las televisiones públicas frente a las privadas gratuitas y generalistas.