Una SAD

| EDUARDO BLANCO PEREIRA |

OPINIÓN

29 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

UNA SAD es una Sociedad Anónima Deportiva, figura mercantil regulada en la Ley del Deporte de 1990, sujeta al régimen general de las Sociedades Anónimas, salvo las particularidades que contiene la ley mencionada y cuyo régimen jurídico fue reformado parcialmente en 1998. Está pensada para la competición oficial de carácter profesional y ámbito estatal que son la 1ª y 2ªA de fútbol y la ACB de baloncesto, únicamente. Los clubes participantes en estas categorías fueron obligados a transformarse en SAD, con la única excepción, en fútbol, de aquellos que habían obtenido, desde la temporada 1985-86, un saldo patrimonial neto de carácter positivo. Esta previsión la cumplieron el Barcelona, Real Madrid, Osasuna y Athletic Club de Bilbao, que quedaron facultados para mantener su estructura jurídica de club. Al mismo tiempo, la ley estableció la obligatoriedad de que todos los que participaban en competición profesional formarían parte de las Ligas profesionales, a las que se dotaba de personalidad jurídica y de autonomía para su organización interna y funcionamiento respecto de la federación correspondiente. La adopción de la fórmula de SAD pretendía que los dirigentes asumieran una responsabilidad jurídica y económica de la gestión realizada, habida cuenta del endeudamiento en el que estaba sumido el fútbol español; a cambio, el Gobierno dio luz verde al Plan de Saneamiento de 1991 para hacer frente a las deudas contraídas por los clubes de fútbol. Indudablemente existen otras competiciones que son profesionales, aunque jurídicamente no estén calificadas como tales, como así encontramos en el balonmano, ciclismo, el golf o el tenis, pero que difícilmente pueden asumir la fórmula de SAD, establecida hoy como único acceso a la competición profesional.