ALERTA

E. GONDREDO

OPINIÓN

19 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Un hombre pasado de copas reavivó por unas horas el fantasma del 11-S. No era un terrorista ni quería secuestrar el avión, pero sembró el pánico. Era un preso deportado por Colombia que viajaba, sin vigilancia, a España. El piloto siempre tuvo bajo control la nave. Pero, en caso contrario, ¿que hubiese hecho el avión de guerra que lo escoltó?