16 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.
Los políticos tienen un problema. Tienden a aburrirnos. Y a hacernos descreídos. Galicia asomó ayer en el debate del estado de la nación. Se volvió a reprochar al Gobierno la falta de infraestructuras; y se replicó que nunca tantas hubo. Lo mismo que otras veces. Quizás debieron explicarnos por qué la renta per cápita sigue en caída libre.