Por lo visto, estamos en la semana del orgullo gay . Con tal motivo, se celebrarán actos, manifestaciones y celebraciones adecuadas al evento. La semana ya tuvo un gran protagonista político: José Luis Rodríguez Zapatero. Lo aclaro: no es que Zapatero sea gay, que tampoco se hundirían las estructuras del socialismo. Es que, además de hablar con La Voz, el líder socialista concedió una entrevista a la revista Zero , altavoz de ese movimiento. Y Zero le ha dado su portada con una foto muy elaborada, aparente y creo que sexy. A Zero le gustan los políticos de izquierda, porque en el número anterior entrevistó a Llamazares, que también aparecía sensual en la foto. Se nota que las esperanzas del mundo gay y lésbico se basan en los partidos llamados progresistas . La derecha es reacia a sentar un homosexual en su mesa. Y si esa derecha es católica, ni hablamos. Por eso, no me imagino a Aznar en esa revista. Ni poniendo boca de piñón, ni haciendo gesto de huelga general. No es que Aznar sea más macho. Es que, sencillamente, no me lo imagino. No es su público, ni ese público le busca a él. Después de ver la entrevista a Zapatero, comprendo que empiece a ser el gran deseado del universo gay. Primero, porque ha demostrado valentía y carencia de complejos. Y, segundo, porque muestra una comprensión hacia ellos realmente magnánima. Se compromete a defender los matrimonios de parejas del mismo sexo. Defenderá también que puedan adoptar hijos, siempre que haya consenso social. Y, por no rechazar, no rechaza la idea de una cuota de homosexuales en las listas del partido. No lo hará, pero no lo rechaza. Nadie con posibilidades de gobierno se ha prestado mejor a su causa. Pero tampoco nadie ha adquirido tantos compromisos con tanta gente: con los sindicatos, con los parados, y ahora con los gays. No sé si podrá pagar tantas deudas. Pero, hoy por hoy, es el hombre que no sabe decir no . Como en sonada ocasión se dijo, el homosexual español puede estar tranquilo: el PSOE nunca le dará la espalda.