Por el momento no hemos recibido nada a propósito de la huelga general convocada para el próximo día 20, pero en cambio nos llega -como no podía menos de ocurrir- un correo referente al Mundial de Corea-Japón. Versa, desde luego, sobre la selección de España y su papel hasta ahora, «magnificado -escribe el remitente- como si se tratase de la larga y brillante trayectoria de Brasil, Alemania, Argentina o Italia». El ourensano Porfirio Blanco reconoce que La Voz de Galicia no se encuentra entre los medios más chovinistas, pero aun así tampoco la exculpa de lo que llama «proyección de espejismos». A su entender España no ha hecho lo más mínimo, ni siquiera igualar la fase inicial de Rio en el año 1950, «(...) porque entonces el único enemigo verdaderamente débil era Estados Unidos, mientras que Inglaterra inspiraba serio temor (...)». Para Blanco «(...) el grupo de España fue sin duda alguna el más flojo (...)». «Flores en el culo» «(...) Incluso si hacemos abstracción de la fase clasificatoria, durante la cual nos desenvolvimos en un grupo chollo, debemos concluir que es Camacho, y no el fenecido Miguel Muñoz, quien nació con una flor en el culo (...)», parafrasea. «(...) Véase si no -argumenta- el emparejamiento de octavos de final. Pase lo que pase -que puede pasar de todo- ¿cómo no felicitarse por una pelea desigual a nuestro favor, aunque llegue a resultar tan dura y dure tanto como la de El hombre tranquilo aquella inolvidable película del gran John Ford? (...)». El lector en cuestión termina con apocalípticos vaticinios, que preferimos ahorrarles a ustedes, cuando todo el mundo o casi todo el mundo está ilusionado con que los chicos de Camacho hagan la mayor «machada» de la historia del fútbol español. «Bordar el ridículo» «Ni nacionalizando a mercenarios de la talla de Di Stefano y Kubala alcanzamos nunca otra cosa que bordar el ridículo», redondea su carta. Blanco -probablemente un profesor, algo nostálgico sin duda- no se apunta a los ditirambos epopéyicos de la prensa deportiva de todo signo. Ojalá esta Casandra se equivoque esta vez.