EL MÉTODO ROMAY Y LOS INCENDIOS

MIGUEL ÁNGEL SOTO, Responsable de la campaña de bosques de Greenpeace

OPINIÓN

07 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El ex-conselleiro José Manuel Romay Beccaría exponía recientemente en este mismo periódico una singular y maniquea teoría sobre el origen de los incendios forestales en Galicia que deja entrever la pérdida de rumbo de la Xunta en cuanto al control de los incendios forestales en Galicia. En previsión de lo que pudiera pasar este verano, la Xunta opta por tirar balones fuera y seguir con la teoría de la conspiración de grupos organizados. La teoría de Romay Beccaría es la siguiente. Greenpeace se opone a la política forestal de la actual Xunta de Galicia. WWF-Adena, otra organización ecologista, afirma, según Romay Beccaría, que se puede estar utilizando el incendio para cambiar la política forestal. Por tanto, y ya sin citar a Greenpeace, responsabiliza de los incendios intencionados a organizaciones incendiarias que pretenden el cambio de política forestal. Así, como lo oyen. El razonamiento no aclara quiénes eran los incendiarios cuando todavía no existía Greenpeace, oposición política ni tan siquiera un plan forestal en Galicia. ¿O es que Romay Beccaría desconoce que los incendios intencionados en Galicia eran ya habituales en la década de los 70? Es curioso que este ex-ministro sólo cite a Greenpeace a la hora de hablar de los opositores a la política forestal en Galicia, cuando se oponen a ella profesores de escuelas de Ingeniería Forestal, investigadores forestales de Lourizán, economistas, empresarios del sector de la primera transformación, partidos políticos, sindicatos, la guardería forestal, grupos ecologistas y una parte de la sociedad gallega. La misma Xunta de Galicia ha reconocido que las previsiones del Plan Forestal de 1992 se incumplieron y que la plantación de eucaliptos sobrepasó en un 70% las previsiones iniciales, por lo que tuvo que eliminar las subvenciones a esta especie. ¿Quiere decir Romay Beccaría que la Xunta de Galicia es sospechosa, por su oposición a su propia política forestal, de dar coartada o estar detrás de los incendios? Este tipo de simplificaciones que utiliza el señor Romay Beccaria provoca degeneraciones nada recomendables en el debate social y político. Por ejemplo; es posible que entre los incendiarios detenidos el pasado año en Galicia pudiera haber, pongamos por caso, votantes del Partido Popular. Nadie, excepto Romay Beccaría, pensaría que hay dentro de este partido político personas que están organizando una red para que Galicia encabece el ranking de incendios forestales todos los años. Este señor sugiere, por último, no oponerse a la política forestal en Galicia para no dar coartada a los incendiarios. Extraña petición de alguien que quiere vivir en un estado democrático.