ALZHEIMER

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

OPINIÓN

Nadie se acuerda de ellos, que ya no recuerdan nada. Así de mal está la cuestión. A veces la vida nos obliga a estos tragos. Hablo de los enfermos de Alzheimer, uno de los males más dolorosos que padece el ser humano. Te incapacita poco a poco. Te hace olvidar quién eres y quién fuiste. Te reduce a astillas. Deja a los tuyos, a los nuestros, fuera del mundo. Pero los políticos no se ocupan de estas cosas. Ellos tienen el suficiente dinero para hacer frente a estos problemas si los viven en sus familias. El pleno del Congreso instó al Gobierno a un plan nacional hace seis meses y no se sabe nada. Los familiares esperan desde 1997 una señal de la Administración y ni humo. En unos años se triplicará el número de afectados. Esas son las cifras que se manejan. Tres veces más para unas ayudas que ni siquiera existen. Cuando voy a una urna a votar estos son los problemas que quiero ver resueltos. Cuando creo en la democracia lo que deseo es que el Gobierno me ayude en las dificultades de la vida. No me interesan las promesas. Los que votamos queremos hechos. Queremos dignidad para nuestros seres queridos. Ellos ya no recuerdan, pero nosotros sí.