DE SOL A SOL
28 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Me tomo una magdalena más cutre que la de Proust y recuerdo. Francia es el tacón de mujer de la torre Eiffel, las calles enloquecidas de París. Francia es el sol de otoño, luz que agoniza, impagable, de Biarritz. Es la bella de día, inalcanzable, el estilo de Catherine Denueve. Francia es la paleta de mil amarillos de Van Gogh en Arles. Francia siempre ha sido una incómoda vecina, pero es el amor y el odio que encontramos pasada la dentadura de los Pirineos. Es el mar cabreado de Bretaña, prima hermana de Galicia. Francia es la prosa salvaje, a dentelladas, para ciegos, de Margarite Duras. Francia es el sudor de verano del Tour, el maillot amarillo de Induráin. Francia es el vino, el paté, el queso y también la cocina acrobática. Francia es cerrar los ojos y verte en la arena de la Costa Azul con la boca muy abierta en un junio perfecto. Francia es Argelia, claro que lo es. Es Zidane y Albert Camus, dos argelinos franceses que enseñaron mestizaje. Francia es el lago y los canales de Annecy, la Venecia gala. Francia es Astérix y Obélix, la irreductible aldea. Francia es libertad, igualdad y fraternidad. Todo esto no lo puede tachar de un mazazo el error horroroso del racismo de Le Pen.