E. GONDREDO
26 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La presión internacional ha impedido que Safiya muera lapidada. Un éxito. Pero incompleto: la absolución obedece sólo a errores procesales. Por si quedaban dudas, ayer mismo otra mujer fue condenada en Nigeria a ser apedreada hasta la muerte. La presión debe seguir. Mientras haya una sola persona con poder para aplicar esa tortura.