LA IDENTIDAD PERDIDA

La Voz

OPINIÓN

FERNANDO ONEGA

26 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Las derechas están desconsoladas. Lo ocurrido en el Congreso del PSE ha roto sus esquemas. Todo ha sido dramático. En vez de ganar el sector próximo al aznarismo, ganó un señor que no quiere hacer seguidismo del PP. En vez de ganar quienes odian a Arzalluz, ganaron unos señores que le tienden puentes. Y encima, por las extrañas interpretaciones que se hacen de los sucesos del PSOE, ha resucitado el felipismo. Una columna periodística de gran lectura se titulaba así el domingo: «Victoria de Felipe González». Es decir, que, como en el refrán cinegético, «cuando menos se piensa, salta Felipe González». Ahora ha saltado en el País Vasco, como antes saltó en Marruecos. Respecto a las demás interpretaciones, cada palo aguante su vela. Pero creo que no sucede nada de lo escrito en los últimos días: ni ha ganado el germen de alianza con el PNV, ni los socialistas se disponen a abandonar sus acuerdos con el PP, ni cambian de bando, ni se han vuelto nacionalistas de repente. Las cosas suelen ser mucho más sencillas. Los socialistas vascos, en la mayoría vista en su congreso, estaban incómodos con la imagen transmitida a la sociedad. Se habían quedado sin discurso. Se veían como correas de transmisión de Moncloa. En las últimas urnas parecieron un sucedáneo del PP. Y, para colmo, supieron a destiempo que Redondo Terreros se entendía mejor con Aznar que con Zapatero. Por eso le han llamado Menor Oreja . Y ahora, en asamblea, se han rebelado contra eso: contra su pérdida de identidad. Aspiran a tener su territorio propio. Lo contrario ¿seguir confundidos con el PP¿ sería provocar su desaparición del mapa político. Si alguien ha ganado en el Kursaal de San Sebastián, ha sido el instinto de supervivencia. Pero, claro: eso debilita al PP, y de ahí las quejas publicadas. A mí lo que me importa es que una fuerza política defienda la Constitución y el Estatuto de Autonomía y condene la violencia. Y eso lo va a seguir haciendo el PSE de Patxi López. ¿Y el resto? Por sus obras los conoceréis. Yo me niego a condenar por adelantado a un señor que ha ganado con toda limpieza. Y con todo el derecho a la esperanza.