Al principio para educar bastaba con un esclavo que supiera leer, un paidagogós o conductor de niños que les ilustraba la schola , que en griego quiere decir ocio . Cuando ya pareció útil que todos aprendiesen las cuatro reglas, la cosa se complicó y un primer alivio fue la enseñanza libre, que, si pudiera convertirse en única, nos ahorraría un pastón al reducirse el profesorado a examinador temporero de los autodidactas. La última mejora notable es la enseñanza a distancia , que ahorra bedeles y pupitres. Ahora la refinitiva educativa da un triple salto mortal de ahorro y sobre todo de eficacia porque, en la onda de la ultimísima actualidad técnica y juvenil, motivará al alumnado para logros que dejarán absortos y catatónicos a tirios y troyanos, capuletos y montescos, güelfos y gibelinos, aniones y cationes, trovadores y juglares ... del bachillerato de antes, o a celtistas y deportivistas, de la ESO. La refinitiva será un Bachimóvil o un Movillerato , pues todavía no ha decidido la Academia. En cualquier caso, adiós aulas, adiós rollos, adiós profes... y tendremos a toda la basca juvenil, móvil en mano, atenta a la pantalla que irá haciendo las preguntas. Y esa mocedad las acogerá entusiasta y arderá en deseos de estudiar para contestarlas porque nada habrá más molón y estimulante que la novedad de las respuestas en mensajes de móvil, un mensaje por pregunta y cuantas más preguntas te hagan, mejor que mejor. Y aquello del aprobado jurásico y sus flecos pequeñoburgueses del notable y el sobresaliente y aquella fascistada de la matrícula de honor dejarán paso a un sistema guay de calificaciones que motivará al estudiantado para el esfuerzo y el discurre: cincuenta por ciento de mensajes acertados, entrada para un festival de bacalao en el polideportivo de tu pueblo; setenta por ciento, entrada a un concierto de Chenoa o de Loquillo; ochenta y cinco por ciento de aciertos, un par de rifas para seguir toda la jira de U-2; cien por cien de mensajes correctos, una rifa para unas vacaciones con Madonna o con Alejandro Sanz. No habrá suspensos, pero por debajo del treinta por ciento de aciertos tendrás concierto de Luis Miguel y, si no has dado ni una en el clavo, recibirás el ¡No pares, no pares! Éxito imparable El éxito de la refinitiva educativa será imparable. Y la primera pregunta, admirable conjunción de Historia, Arte y Sociedad, podría ser, por ejemplo ¿Qué duque hizo mangas y capirotes en los Países Bajos y tuvo una descendienta prendada del pincel de Goya y tiene otra que le hace cortes de manga a los paparazzi , papaleisones y papanatas de la córnica de sociedad? ¡Hala chaval, envía ya tu mensaje, que la respuesta está chupada! Aviso a compañías movileras. Ya me adelanté a patentar la idea antes de exponerla. Les soy de Letras, pero sé hacer cuentas.