MANUEL-LUIS CASALDERREY
26 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Jóvenes voluntarios, voluntariosos y con buen ánimo. Chicos y chicas que compiten limpiamente, buscando una medalla. Se preparan con esfuerzo. Contrastan con el desinterés y la promoción automática de los que tanto se habla en estos días. Acudieron el viernes 15 pasado a una de las sedes. Tarde intensa con doble prueba: había que superar la altura de los problemas y correr el fondo de las cuestiones. Como en las otras olimpiadas, de invierno o de todo tiempo, lo importante es participar, pero lo que se busca es ganar. Sólo reciben premio los mejores de cada Universidad: tres por A Coruña, tres por Santiago y tres por Vigo. Oro, plata y bronce. Para los demás el recuerdo y el primer acercamiento a un centro universitario. Los nueve seleccionados irán a Burgos, a la fase nacional y los triunfadores allí viajarán a Bandung (Indonesia) para la fase internacional. Al contrario de los deportivos, los acontecimientos científico-deportivos apenas aparecen en los medios de comunicación. En la entrega de diplomas a los ganadores de la Olimpiada pasada, no había ni un fotógrafo, ni una cámara de televisión, ni ningún enviado especial. ¿Desinterés por las cosas de la Ciencia? ¿Fallo de los gabinetes de prensa? A ver si este año hay más suerte.