OTRA VEZ LA CÉDULA

La Voz

OPINIÓN

PABLO GONZÁLEZ MARIÑAS

13 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Después de lo de Berizzo, leo de nuevo, ahora en un diario deportivo, y con la misma desolación, que a Donato también «le van a introducir una cédula o efectuar, si es necesario, una intervención quirúrgica». Hay, sin embargo, un matiz: si en el primer caso se trataba de colocar la cédula, ahora se pretende introducirla, con lo que mi perplejidad se hace extrema. Si hubiese confusión con férula -que era mi hipótesis primitiva-, lo de Berizzo quedaría claro. Pero no debe ser así, al menos en el caso de Donato, ya que se habla de «introducir»; introducir, no se olvide, una «tablilla flexible y resistente», que es la definición del diccionario, y todo ello sin intervención quirúrgica, esto es, a pelo, que se diría en román paladino. No hay derecho. Conmino a Moralejo, que no ha hecho caso a mi primera llamada, a que se moje y nos aclare las cosas. A lo mejor existe una acepción médica o terapéutica de cédula, desconocida para los legos, y que, en efecto, las cédulas tengan propiedades curativas en traumatología. Si así fuese, yo estaría haciendo el canelo -y repetidamente- en mi columna, pero al menos dormiría tranquilo y sin angustia por el futuro deportivo de nuestro Abuelo, que se merece lo mejor.