FINAL DE ETAPA

La Voz

OPINIÓN

ALFONSO DE LA VEGA

07 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La salida de la Casa Real de Fernando Almansa se encuentra próxima. Finalizaría así una etapa que despertó en su momento muchas inquietudes entre lo más acomodado de lo que Mario Conde llamaba el sistema. Inicialmente la figura de Almansa, hasta entonces un diplomático no especialmente significado, se asociaba a la del propio banquero gallego. Algunos piensan que la decisión de nombrarle jefe de la Casa Real, postergando al candidato deseado por Prado y Colón de Carvajal, constituyó el factor detonante de la intervención de Banesto, porque cundió el pánico al valorar el alcance de las ambiciones políticas de Conde y mucha gente creyó ver gravemente amenazados sus intereses, políticos, económicos y financieros. Sobre las operaciones políticas de Conde durante 1993, en las que estaban presuntamente implicados el sector guerrista del PSOE, con el intrigante Chiqui Benegas a la cabeza, sectores contrarios al giro centrista del PP, el virginal Foro de Eduardo Punset y algunos elementos de la masonería española, cabe recomendar el reciente libro de Manuel Ayllón Historias de masones (Belacqua, 2001). Pero ya pasó el tiempo de ese año que vivimos peligrosamente, y que tan mal ha sido contado y explicado. ¿Por qué la salida ahora de don Fernando Almansa? La garganta profunda confidencial comenta que a finales del año pasado se produjo una reunión del interesado, que representaba en ese acto a la voluntad real, con don Felipe y Eva Sannum. Durante la misma doña Eva habría explicado sus propios planteamientos acerca del compromiso con el Príncipe, tratando de negociar las condiciones de su futuro enlace. Don Fernando se opuso en nombre de los intereses de la Corona logrando finalmente, tras ardua negociación, pactar la ruptura de la pareja, no sin el coste personal de su enfrentamiento con el heredero y su madre, lo que a la postre va a provocar su relevo en las próximas semanas.