TRAIDORES

La Voz

OPINIÓN

AURORA SUÁREZ

03 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Qué pronto olvidamos los españoles. Yo esperaba un poquito de nostalgia, una cierta resistencia a desprendernos de la peseta, pero en cuanto hemos podido nos hemos lanzado a hacer enormes colas para canjear las viejas monedas por euros. Si yo fuese una peseta, pensaría que somos todos unos traidores. Los expertos ya han bautizado este nuevo fenómeno: la euroforia. No sé si los responsables de la campaña publicitaria sobre el euro esperaban semejante respuesta de los españoles, o si ellos mismos están apabullados por el resultado de su estrategia de marketing. Aunque sospecho que el gusto por la novedad ha tenido mucho que ver en el rotundo éxito de la nueva moneda. En su primer día de circulación, he visto cómo alguna gente utilizaba el euro sin ser consciente de su valor, como si estuviese jugando al monopoly con dinero de mentirijillas. Miraban entusiasmados sus colorines, su cenefa plateada, sus marcas de agua... y los cambiaban en las tiendas como si fuesen cromos. Pero pronto el euro formará parte de lo cotidiano, sabremos cuántos euros cuesta el periódico y el kilo de tomates, y lo más importante, aprenderemos a estirar la nómina, también en euros.