E. GONDREDO
17 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Los portugueses, sin quererlo, han vuelto a enviarnos el recado de que el Miño ya no es frontera. Galicia (España entera) y Portugal no pueden vivir de espaldas. El temporal electoral que se llevó por delante al primer ministro se deja sentir aquí. La cumbre hispano-lusa del jueves se aplazó. El AVE de Oporto a Vigo tendrá que esperar.