16 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Después de las referencias de Carlos Casares a su colección de Principitos en los más variados idiomas, se me ocurrió proponer, en exámenes de distintos niveles (Bachillerato y ESO), un ejercicio relacionado con la gravedad en el asteroide B612, en el que habitaba El Principito de Antoine de Saint Exupéry. La cosa era sencilla y los resultados satisfactorios, al menos desde el punto de vista de la Física. A la hora de revisar las soluciones de los exámenes, intenté que los alumnos participasen en los comentarios de pasajes: la baja gravedad podría explicar la facilidad con la que El Principito se escapaba de su asteroide; el encuentro con un piloto en el desierto, probablemente el autor del libro, etc. Para muchos eran las primeras noticias que recibían de la obra, de su autor y de su personaje. Con excepciones, no habían leído el libro. Reitero que falta lectura y sobre todo comprensiva. Esta experiencia me ha animado y para el examen de recuperación de Bachillerato, a la vuelta de Navidades, he preparado otro ejercicio relacionado con otro clásico. Como pista diré que Víctor Freixanes hablaba de ese libro en su columna del viernes.