BOMBONAS DE CULTO

La Voz

OPINIÓN

MANUEL BLANCO

04 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Me gusta el gas. El natural, claro. Y me gusta porque es más práctico y funcional que la mayoría de las alternativas actuales. Confío incluso en que logre convertir las paleolíticas bombonas en objetos de culto (¿decorativos?) en sólo unos años. Sin embargo, el gas natural está sometido a un término demasiado familiar: monopolio. El anuncio de Fenosa no le afectará, cierto, pero es positivo en la medida en que abre el camino para la liberalización de un mercado controlado hasta ahora por un solo operador. Pues eso, que las más largas caminatas empiezan con un paso.