VALLEY DE LÁGRIMAS

La Voz

OPINIÓN

JUAN C. MARTÍNEZ MEDIO FERRADO

12 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

«Por ellos lloro y suspiro, me cubro de lamentos como el chacal y de quejidos como los del autillo», dice el judío español Josef Ha-Kohen, en su Valle del llanto, recuento de las persecuciones contra los hebreos. Su lloro vale hoy para Estados Unidos. La nación alegre que nos dio a Buster Keaton, a los hermanos Marx, a Billy Wilder, a Lemmon y Matthau, a Woody Allen, a las chicas Playboy y al Pájaro Loco, ha pasado de la confianza al miedo y está ahora con los nervios de punta, hecha un valle de lágrimas. ¿Quién iba a decir que la fría Wall Street se haría tan sensible como para desplomarse ante un accidente aéreo? La solidaridad española siempre tiene presente el sufrimiento de pueblos como el palestino; somos, a mucha honra, un puente entre Oriente y Occidente -¡y vaya pilares: la Alhambra, por ejemplo!-. Pero en un día como hoy es necesario mandar un abrazo a aquellos prácticos y tiernos occidentales que, B-52 aparte, tanto nos han hecho reír.