ROMANO PRODI PRESIDENTE DE LA COMISIÓN EUROPEA TRIBUNA
11 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Esta semana, las tiendas y los grandes almacenes españoles estarán, como de costumbre, repletos de mercancías: de alimentos y bienes de consumo diario, pero también de artículos para las Navidades, que usted puede comprar con las pesetas que ha ganado con su esfuerzo y su trabajo. Dentro de pocas semanas, sus pesetas se convertirán en euros. El diseño de billetes y monedas, las sensaciones que unos y otras transmitirán, serán diferentes, pero el valor de su dinero será el mismo. Nos costará un poco acostumbrarnos, lo sé. Nuevas monedas, nuevos billetes, nuevos precios... Aunque no hay razones para que los precios suban, la Comisión Europea ha trabajado con los gobiernos y las organizaciones de comerciantes para garantizar que los precios sigan figurando, como sucede ahora, tanto en pesetas como en euros durante un tiempo prudencial tras la llegada del euro. Así pues, usted podrá saber si está haciendo una buena compra o no. Todos tenemos que aprender a calcular en euros, pero creo que la mayoría nos acostumbraremos rápidamente. ¡Créanme, vale la pena el esfuerzo! ¿Por qué? En primer lugar, porque el euro significa estabilidad. Tipos de interés bajos. Baja inflación. Bajos índices de paro. Por ello decidimos lanzar el euro, y ya estamos viendo las ventajas. Una economía estable nos ayuda a planificar qué hacer con nuestros ahorros, cómo comprar una vivienda, el futuro de nuestra familia. ¡Además, a la larga, el euro nos facilitará la vida! Nos ayudará a completar el gran mercado único europeo. Las empresas podrán hacer negocios con la misma facilidad en el extranjero que en casa; incluso las empresas pequeñas, que hasta ahora no se habían planteado la posibilidad de vender sus productos en el extranjero. Todo esto significa más puestos de trabajo y una economía con mayor potencial de crecimiento que garantizará nuestro nivel de vida. Los países de la Zona Euro, es decir los 12 países de la Unión Europea, entre ellos España, que han adoptado el euro como su moneda única, somos más fuertes unidos que separados y, en momentos, como el actual, en los que la economía internacional atraviesa por dificultades, estamos mejor protegidos. Beneficios para los consumidores El euro también será beneficioso para los consumidores. Piense, por ejemplo, en la frontera entre España y Francia o entre España y Portugal. Ahora, si usted compra un producto cualquiera de este lado de la frontera le cuesta una determinada cantidad en pesetas, pero si compra ese mismo producto en la otra, le cuesta una cantidad diferente en otra divisa, francos o escudos, lo que dificulta saber si el producto es más caro, igual o más barato. Pues bien, cuando todos usemos el euro, la posible diferencia de precios saltará a la vista, lo que facilitará nuestra elección y redundará en una mayor competencia. Creo que esa mayor competencia significará mejores precios para los consumidores. Cuando viaje, las ventajas prácticas serán evidentes. Al viajar por Europa, de vacaciones o por motivos profesionales, ya no tendrá que cambiar sus pesetas por otra divisa, ahorrándose tiempo y dinero, porque el euro será la moneda de los europeos en 12 países. Y en sentido inverso, para los millones de turistas que visitan cada año España y contribuyen decisivamente al desarrollo de su economía, la llegada del euro supondrá una razón más para pasar sus vacaciones en España. Por último, pero no por ello menos importante, fuera de los países que han decidido adoptar el euro dispondremos de una moneda reconocida internacionalmente, que podría representar un papel similar al que el dólar tiene hoy en día. Por primera vez, tendremos en nuestro bolsillo una divisa utilizada en todo el mundo. Debemos estar orgullosos de ello. Pero lo mejor del euro es lo que significa para Europa. En efecto, demuestra que seguimos buscando nuestra propia forma de construir nuestro continente, unos Estados orgullosos e independientes, convencidos de que «la Unión hace la fuerza». Concibo Europa como un gran espacio de paz y prosperidad. Trabajando juntos en la Unión Europea hemos acabado con las guerras entre nuestros países y hemos construido una gran potencia económica mucho mejor preparada para competir en la economía globalizada de nuestros días. Es un gran logro. Cuando gaste su primer euro, recuerde que tiene en sus manos una pequeña porción de Europa, de su Europa.