JORGE CASANOVA
03 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Tranquilos, no hay motivo de alarma. Aunque el número de voluntarios no alcance ni la mitad de lo que suponían los objetores, no hay por qué preocuparse. Los objetores que de verdad eran necesarios verán como su hueco es cubierto por el sentido cívico de los ciudadanos. Los huecos quedarán en aquellas plazas de contenido tan chusco como vigilar el párking municipal, ordenar el archivo del ayuntamiento o atender la oficina local de turismo. A lo que nadie se va a presentar voluntario es a pasar seis horas dirigiendo el tráfico el día de las fiestas.