EL SÍMIL

La Voz

OPINIÓN

LOIS BLANCO

11 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La guerra electoral sólo se llevará por delante unos cientos de neuronas de los esforzados ciudadanos que traten de escudriñar el inmovilismo que prevén las encuestas o descubrir por qué el PSdeG es un gallinero con capones y sin gallo. Al oeste y al este del mundo, en cambio, las víctimas tienen nombres y apellidos. A riesgo de ser irrespetuoso con los que lloran a sus muertos, ¿quién representaría a quién si se intercambiasen las batallas? Tras oír a Aznar desgranar sus tesis centralistas, no queda duda de que malo entre todos los malos es el nacionalismo. Conclusión: Beiras alias Bin Laden. Dejémosle a Fraga, en consecuencia con su tradición anglosajona, el papel de Bush. Las dificultades llegan con el PSOE. Touriño sería Pervez Musharraf; en representación de un Pakistán dividido entre el sí y el no. Con Vázquez tampoco hay dudas. Fiel aliado de los gringos y con el título de sir en la cartera, lo suyo es representar a Tony Blair y escuchar el Big-Ben. ¿Y dónde colocamos a Méndez Romeu? Tal cual un infiltrado, dirigiría la Alianza del Norte contra los talibán.