JAVIER ARMESTO
13 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.«Esto son atentados y no lo de aquí». Frases como ésta pudieron escucharse en el fragor de la apocalíptica tarde del martes. Pero por muchos miles de cadáveres que haya bajo los escombros del World Trade Center, ¿es menos importante el asesinato de una persona por cuestiones ideológicas, al que aquí nos hemos acostumbrado? El tiro en la nuca no es tan espectacular como estrellar un avión contra un rascacielos, pero el resultado es el mismo: la muerte. Estados Unidos tardará años en olvidar esto. Nosotros llevamos treinta intentándolo y aún no hemos hallado la respuesta.