EL REPARTO

La Voz

OPINIÓN

MANUEL ALCÁNTARA AL DÍA

01 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La tripulación del carguero Tampa sigue sin saber qué hacer con su cargamento. Si el viejo barco noruego tuviera sus alacenas repletas organizaría una merienda de negros, pero no es posible: sólo dispone de los alimentos justos para la tripulación y no para los 460 imprevistos huéspedes de alta mar. Una solución sería introducirlos en el boxeo o en el jazz, que son salidas habituales para la gente de otro color, pero están muy débiles para soplar y para boxear. Llevan una semana en cubierta y ya se han registrado los primeros casos de disentería. Dicen que lo primero que habría que hacer es determinar quiénes son refugiados políticos y quiénes huyen del hambre. Al parecer hay muchos afganos, pero todos los babélicos náufragos coinciden en una cosa: quieren ir a Australia, que es la que no quiere que desembarquen. Australia opina que deben volver a Indonesia. Sin duda es buena idea repartirlos. En una ocasión se planteó un problema de protocolo en la conferencia que iba a pronunciar Eugenio D''Ors. Se juntaron varias duquesas. Le preguntaron al maestro cómo podrían resolver la cosa. «Las duquesas hacen mejor diseminadas», dijo. ¿También los inmigrantes hacen mejor diseminados? Sólo un país muy pobre, Timor Oriental, estaba dispuesto a acogerlos. ¿Será verdad el verso de Neruda que asegura que los pobres siempre tienen la puerta abierta? A veces, las puertas se entornan y dejan el espacio suficiente para que alguien pueda entrar, con ciertas condiciones. Una inmigrante rusa ha denunciado al subdelegado de Gobierno en Tarragona por pedirle favores sexuales para su regularización. El subdelegado ha dimitido por motivos de salud.