LAUREANO LÓPEZ
17 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Probablemente, la coruñesa que hoy tiene 839 millones más en el bolsillo soñó algún día con ser riquísima de golpe, cambiar toda su fortuna en billetes de mil, comprarse una piscina, llenarla de verdes y lanzarse en plancha; o con plantarse en El Corte Inglés y gritar un ¡póngamelo todo! ante la mirada atravesada de sus vecinas. O, es más que factible, emular a Julio Iglesias y comprarse un jet privado para volar detrás del mejor marisco del mundo. Pero la pobre Loli, probablemente, pagaría ahora 839 millones para que sus sueños le dejaran pegar ojo.