«AZNARTERO»

La Voz

OPINIÓN

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ DE SOL A SOL

05 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La política es representación. Cada vez más. Las mismas ideas con distintas caras. Los ideales de los políticos son el coche oficial, la tarjeta de crédito y el cargo. Vamos, el poder, mandar. A Aznar se le está poniendo cara de tebeo, de Mortadelo y así. Le crece la chapuza. Se le sube el aceite de orujo, tan peligroso como un cigarrillo. Aznar tiene una ministra y un Cañete (nada que ver con Cañizares) que le cuestan votos todos los días. Aznar puede con el pasado de Piqué y con el presente de Gestcartera. Sólo hay un agujero negro de miles de estafados. Como cuando fue lo de las vacas locas o el Tireless da la sensación de que Aznar pasa, de que gobierna con el bigote (ni lo mueve). Él de vacaciones en Menorca. A Zapatero, en cambio, se le está poniendo cara de Kennedy listo, de chico que hace los deberes y espera tranquilo. Zapatero está entre nosotros. Veranea en Porto do Son, ¿un paraíso antes de La Moncloa? Qué más da. Los dos grandes partidos gustan de la alternancia. Se cambian las camisetas entre ellos. Las mismas ideas, con distintas caras. Aznar parece que quiere pasarle el poder al del banquillo, a Zapatero. ¿Será Aznartero su chico?, ¿la razón de tanta pasividad?