CONSTRUIR Y DESTRUIR

La Voz

OPINIÓN

JAVIER ARMESTO

25 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Ayer fue día de discursos, de manifestaciones y de pintadas. Algunos quemaron banderas y lanzaron cócteles molotov, como hace una semana en Génova. La antiglobalización y el nacionalismo se llevan bien. Arriba Galicia y abajo España, pongamos una aduana en Pedrafita. Poco importa que al otro lado se hable el mismo idioma que aquí, se pague en euros -como aquí-, o se respire el mismo aire. Hay que destruir un país para construir otro. Sangre, sudor y lágrimas. De las tres cosas sabe mucho Pepe Rei. ¿Es ésta la nación que queremos?