OBITUARIO KATHERINE GRAHAM (1917-2001)
17 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Katherine Graham, la gran dama del periodismo americano, murió ayer en Idaho, a los 84 años. La que fuera presidenta del diario The Washington Post, falleció después de caerse el sábado en la calle y golpearse en la cabeza. A su nombre están asociadas las páginas más importantes del periodismo mundial, esas que se enseñan en las facultades y con las que sueñan los reporteros alevines. Watergate, los papeles del Pentágono. Los momentos en los que el periodismo miró más de frente a la omnipotencia de la Casa Blanca la tuvieron detrás. La historia de Katherine Graham se escribe con letras mayúsculas no sólo por su méritos como editora, sino por la persona que fue. Por su superación. «Fui una niña de papá y una mujer florero», dijo. Nació en 1917 y creció en una familia acomodada. Su padre compró el periódico en 1933. Conoció joven a Philip Graham, un brillante y pobre abogado con el que se casó. Katherine se entregó sin reservas y sin dudas a las labores de esposa. Cuando su padre se cansó de conducir el periódico no se lo confió a ella, sino a su marido. Philip Graham levantó el periódico hasta convertirlo en uno de los más influyentes del país. Lo hizo hasta que una enfermedad mental lo llevó al suicidio. Kay Graham se encontró entonces sola (había descubierto que su marido la engañaba) y con un periódico sin cabeza. Asumió el mando en 1963, cuando todos le recomendaban que vendiera. Tuvo que olvidarse de su personalidad sumisa y enfrentarse a un mundo de hombres donde había pocas mujeres además de las de la limpieza. Pero lo consiguió. De su mano y la de Ben Bradlee el periódico se sumergió de lleno en el escándalo de Watergate. Creyó en una historia en la que nadie creía, y se jugó por ella el periódico y su dinero. Aquella historia le costó la cabeza a Richard Nixon. Después siguió abriendo camino hasta convertirse en una de las mujeres más poderosas del país. Temida y respetada, Graham exprimió su existencia hasta el final. «Me gusta mi vida y la pienso aprovechar», escribió en sus memorias.