LOIS BLANCO
10 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.En el país de los valos y los mil tractores, la unión de 14 municipios empujados por un objetivo común merece celebrarse con una docena de bombas de palenque. La creación de áreas metropolitanas que compartan servicios y gestión de recursos rompe con la tendencia del minifundismo. Pero además cumple con el principio de subsidiaridad. Aquel según el cual los servicios se gestionan mejor cuanto más cerca están del administrado. Por eso la Xunta ha de ser generosa en la cesión de competencias a las áreas metropolitanas. De ello depende su éxito.