MANUEL ALCÁNTARA AL DÍA
24 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Tanto el Gobierno como el PSOE han decidido aparcar los escándalos del pasado para centrarse en los del futuro. En el debate sobre el estado de la nación no saldrán a relucir los temas más opacos, ya que han llegado a un acuerdo muy habitual entre fantasmas: no pisarse las sábanas. La renuncia ha debido de ser dolorosa por ambas partes, aunque no sé si en la misma proporción. Para unos, el estado de la nación es comatoso, y para otros rebosa salud. ¿A qué conduciría seguir acosando al ministro de Asuntos Exteriores? Eso daría pie para que se desenterrara el asunto Roldán. Es mejor hilvanar todos los trapos sucios y hacerse con ellos un toldo en el que puedan guarecerse todos. Recomendaba Unamuno tener buena memoria y buen olvido. ¿A qué viene poner un ventilador junto a la mierda minuciosamente acumulada? En el debate sobre la nación, Rodríguez Zapatero renunciará a utilizar el caso Ertoil y Aznar renunciará a rememorar los apasionantes escándalos que amenizaron la vida española durante la última etapa del PSOE en el poder. Así que todos tranquilos. Nada de hacer mención a las corrupciones. Eso no se toca.