JUAN CARLOS MARTÍNEZ MUY AGUDO
08 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El socialismo gallego continúa buscando su identidad, tras la desfeita de la era Caballero. Hermosa lucha, como la que desarrolla a lo largo de su vida la gente sensata, siempre llena de dudas y no como los imbéciles -que decía Bernard Shaw-, que siempre están seguros. En esa gira permanente el secretario general de los socialistas gallegos, Pérez Touriño, ha ido a buscar ahora referencias a Cataluña, o sea, al lado de Maragall. Y le han seducido sus propuestas de financiación y de constitución de España como un estado federal con hechos diferenciales, el famoso federalismo asimétrico. Sin embargo, no está claro que esa propuesta vaya a convencer en Galicia. Lo que Maragall defiende, un Estado federal con trato diferenciado para los históricos, está diseñado tan a medida para la Cataluña de hoy que no sé si llegará a entenderse aquí ni la primera letra. El ex-alcalde de Barcelona se ha revestido de nacionalismo y soberanismo para seducir a los votantes de CiU sin miedo a tensar la cuerda del viejo centralismo socialista (aunque se le reboten Bono y Paco Vázquez), porque ahora el PSOE no gobierna en Madrid. Lo de Maragall, en Cataluña, es como lo de Pujol pero con más política social y mejor urbanismo. Lo de Maragall y Touriño, en Galicia, sería como lo del BNG pero sin Marx y con más bilingüismo armónico. ¿Tendría una propuesta así algún atractivo para los votantes del PP gallego, que son los que los aspirantes a gobernar deberían esforzarse en rescatar? A poco que se reflexione, la respuesta tiene que ser no.