DEMASIADA IRRITACIÓN

La Voz

OPINIÓN

PEDRO VILLALAR AL DÍA

07 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La manifiesta irritación del vicepresidente económico, Rodrigo Rato, ante la propuesta socialista de un IRPF simplificado de un solo tramo, se conjuga mal con la descalificación que hace el ministro de tal ocurrencia. Si fuera un verdadero dislate, suscitaría más jocosidad que ira. Claro que tampoco entonces los gabinetes de estudios de los dos grandes bancos del país habrían salido a aplaudir la propuesta, todavía incompleta, del socialista Jordi Sevilla. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, se mantiene sin embargo callado. La razón de ello es que, en su calidad de catedrático de Hacienda Pública, participó en algunos trabajos que iban precisamente en la dirección del impuesto de un solo tramo antes de llegar a la política. Hoy se mueve por tanto en una incómoda contradicción entre su rigor intelectual y su sentido de la oportunidad. En todo caso, la irrupción de esta propuesta perturba claramente al Gobierno, cuya anunciada reforma a la baja del IRPF, de modestas proporciones, queda ya definitivamente eclipsada por la nueva idea, cuyo debate será imparable tanto en medios académicos como económicos y políticos.