DYLAN

La Voz

OPINIÓN

CARLOS G. REIGOSA DE SOL A SOL

26 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Sólo acaba de cumplir sesenta años y sin embargo parece que ha pasado un siglo desde que nos bombardeaba con sus inolvidables canciones irónicas y profundas: «¿Cuántas muertes tiene que haber todavía para que el hombre sepa que ya han muerto demasiados?». Era el Bob Dylan de los años sesenta, enemigo de las guerras, augur de los cambios y alma gemela de los espíritus inquietos que saben que «hay un millón de batallas que ganar, un millón de kilómetros que recorrer, un millón de fronteras que pasar: mientras tengas pies para andar habrá montañas que escalar». Vagabundo El Bob Dylan veinteañero de Blowin'' in the wind, convencido de que «los mayores criminales son aquellos que vuelven la cabeza cuando ven algo mal». Vestía un sombrero chaplinesco y adoptaba poses de vagabundo, pero era el poeta de su tiempo, su mejor intérprete y el feliz creador de muchas de las canciones más representativas del siglo veinte. Entonces confesaba que «no sabría qué hacer con un millón de dólares». Lo que ha cambiado es que ahora ya lo sabe. Y que nosotros le hemos perdonado.