MEMORIA

La Voz

OPINIÓN

ETA, CONTRA TODOS JAVIER ARMESTO

19 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Santos Santamaría está hoy en boca de todos, pero, ¿alguien se acuerda de quién fue la penúltima víctima de ETA? Su nombre salió en todos los periódicos, fue repetido por las televisiones de todo el país, esgrimido en los mentideros políticos y en las tertulias radiofónicas y domésticas... Pero se nos ha olvidado. Fue asesinado hace nueve días y ya no nos acordamos de él. ¿Y del anterior? La memoria nos traiciona. La indignación y repulsa que sucede a cada atentado se disipa al cabo de unos días, como si nada hubiera ocurrido. Hay un problema, sí, pero nos da la impresión de que sólo sucede en los telediarios, como reconocía ayer una vecina de Roses. Esta herida de las neuronas es la que provoca que hoy volvamos todos al trabajo como si nada hubiera pasado; que determinados partidos políticos digan que hay que negociar con ETA; que otros se opongan a un aumento de las penas a los niños que juegan con cócteles molotov; que cuando se detiene a uno de estos asesinos se hable de «vía policial»; que se tilde a Mayor Oreja o a Aznar de «inmovilistas»; que el lehendakari del Gobierno vasco pacte con los que amparan y jalean a los terroristas; y que la mitad de Euskadi apruebe todo lo anterior en las urnas, cada cuatro años. El pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla, y nosotros la olvidamos a diario. Era Iñaki Totorika, ertzaina.