MISERIAS

La Voz

OPINIÓN

NARCOTRÁFICO: JUSTICIA O VENGANZA MARCO GROBA

02 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Lo acontecido en el entierro de Esther Lago muestra las miserias y bajezas del género humano, el lado oscuro de un pueblo. Al más puro estilo Fuenteovejuna, un grupo de fanáticos profanó sentimientos y lugares sagrados y avergonzó a Vilagarcía y a Galicia entera. Una familia que pierde un ser querido merece un respeto. Incluso por parte de sus enemigos más acérrimos. Da igual lo que sean, hayan sido, hagan o hayan hecho. Es inaceptable que un pueblo que presume de un hondo sentir por sus difuntos irrumpa en una ceremonia religiosa y que una asociación como Érguete hable de «Justicia divina». Recuerdo un caso idéntico. Una masa enardecida también avergonzó hace años a la comarca de O Morrazo cuando el ex-alcalde de Cangas, Lois Pena, fue apedreado durante el entierro de su mujer, simplemente porque había intentado subir la contribución. Energúmenos como éstos me recuerdan a los talibanes destruyendo templos milenarios o a los ciudadanos estadounidenses ansiosos por presenciar la ejecución de un criminal. El populacho también se congregaba en la Edad Media para presenciar las ejecuciones. Era una gran fiesta.