GONZALO PARENTE VENTANA AL MUNDO
17 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El bombardeo de objetivos militares en territorio de Irak estaba cantado que sería la primera acción de fuerza contra los enemigos de los Estados Unidos. Pero no olvidemos que esta política de las bombas también la practicó Clinton, varias veces. La guerra inacabada del Golfo ofreció a los norteamericanos la oportunidad inmejorable para situarse en el golfo Pérsico (Arabia Saudí y Kuwait). Una vez finalizada la guerra fría, allí desplazaron el centro de gravedad de su despliegue, al lado de las reservas petrolíferas, y el pretexto perfecto se lo dio la avaricia de Sadam al querer conquistar el petróleo de que dispone Kuwait. La ONU, el Consejo de Seguridad, ante la invasión de esta pequeña nación por los ejércitos de Irak, emitió una resolución para restituir la soberanía al país invadido y punto. Eso autorizaba la ONU y eso es lo que se hizo. Pero allí quedaba el tirano peligroso para la paz mundial y también los salvadores de Kuwait para vigilar por si volvía el lobo, al que pusieron una jaula, no lo mataron, pero lo encerraron en una zona de su propio territorio al que bloquearon por mar, tierra y aire. Por eso, cada vez que intenta salir de su jaula, le lanzan bombas para que se quede quieto. Eso lo hace Bush y lo seguirán haciendo hasta que cambie el régimen de Irak. Pero no se moverán de allí. En el fondo, el petróleo lo necesitamos también todos los países industrializados.