ANA MUÑOZ EL PERSONAJE / SARA MONTIEL
27 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Hasta 1945 fue María Antonia Abad Fernández, hija de una familia humilde de Campo de Criptana (Ciudad Real). Pero desde entonces ha pasado más de medio siglo de Sarita, y ahora se ha decidido a contar toda su historia en Vivir es un placer, libro de memorias presentado ayer en Madrid. Aquí desvela sus recuerdos, sus alegrías, sus penas, sus secretos... aunque éstos no lo fueran tanto, como la relación que mantuvo con el Premio Nobel Severo Ochoa, del que dice que fue «su gran amor». Es una mujer orgullosa y sin miedos, excepto a envejecer. Por ello sus numerosos pasos por quirófano, que la hacen rejuvenecer cada cierto tiempo. Su primera oportunidad se la brindó Enrique Herreros en 1944 y actuó junto a Fernán Gómez en Te quiero para mí. Se marchó a México y de allí directamente a Hollywood, la tierra de los sueños. Su prestigio internacional aumentó tras ser la india de la que se enamora Cooper en Veracruz y su actuación en Dos pasiones y un amor. A pesar de todo, Sarita rechazó el contrato de la Warner y volvió a España en 1957. En 1973 dejó el cine. Ni Almodóvar la ha hecho cambiar.