EL PERSONAJE - Lance Armstrong -/ Óscar González
01 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Uno de los mayores aciertos en los premios Príncipe de Asturias al Deporte ha sido el concedido ayer al ciclista estadounidense Lance Armstrong (18-9-1971, Plano, Dallas). Es un hombre nacido de la lucha contra uno mismo por el premio de vivir. De todos es sabida la forma en que superó el cáncer de testículos en 1996. «Nada es tan importante como la fe», dice cada vez que se le cuestiona por su milagrosa recuperación. Campeón del mundo con 21 años en Oslo, por delante de la plata de Indurain, ganó dos Tours en 1999 y 2000: barras y estrellas decorando los Campos Elíseos. Pues bien, nada de eso es comparable con un hombre al que el cáncer había sentenciado a muerte. A pesar de sufrir una extirpación de testículos, hace dos años fue padre gracias a su previsión y al semen congelado antes de la operación. Su libro Mi viaje de vuelta a la vida cuenta cómo los médicos le dijeron que los tumores tenían el tamaño de pelotas de golf y cómo la quimioterapia le secó 20 kilos y le endureció los rasgos y el carácter. Ayer ganó el Príncipe de Asturias pero, como él dice, «si puedo, prefiero ganar al cáncer, a la vida, antes que un Tour».