EL DEBATE Los hábitos de consumo de pan cambian. No es difícil, porque los panaderos, aún no hace muchos años, fabricaban tan sólo un par de tipos de pan. Ahora, el industrial más modesto ofrece al menos dos docenas y el debate surge ante la opción de conservar el «pan de siempre» o pasarse al «pan instantáneo» de frigorífico y microondas.
12 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h. TRADICIÓN EL PAN NUESTRO
Luis Moya es restaurador y sumiller
Galicia ha sabido conservar lo que queda del patrimonio del pan, aunque lo que hoy predomina es el holocausto del pan, panes inundados de semillas que surgieron del frío de las masas anónimas congeladas y precocinadas, que nada tienen que ver con nuestra cultura. Esta resistencia de los gallegos debe sostener el testigo de una serie de familias en Carballo, Carral, Neda, Cee y muchos puntos más. Países de tradición gastronómica como Francia defienden este patrimonio del pan. Panes que mantienen su buen gusto durante días, en contra de esas masas que recocidas por la mañana, encuentran a la tarde su lógico acomodo en el cubo de la basura.