EL DEBATE El debate sobre la entrada de países del Este en la UE coincide con la discusión entre los ya miembros acerca del modelo de Europa que desean. Los más poderosos pretenden crear una UE de «dos velocidades», para que los nuevos miembros no debiliten su crecimiento. ¿Es aconsejable una Europa con dos ritmos de integración?
09 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h. A FAVOR YA LAS HAY EN LA ACTUALIDAD
Ramón Luis Acuña es corresponsal en España de Le Figaro
¡Pero si ya estamos instalados en dos velocidades! Es un falso debate. Sólo once de los Quince forman parte de la unión monetaria y no todos han aceptado el tratado de Schengen de supresión de fronteras. Grecia, por ejemplo, está cambiando de velocidad para poder incorporar el dracma al euro. La llegada de seis viajeros neófitos reforzará la necesidad de las dos velocidades. Para España, la doble velocidad tiene que ser un estímulo. ¿De qué tiene miedo? Puede y debe estar en la más rápida. En Europa, sólo hay un asunto en que hay que imponer una sola velocidad y la máxima: los derechos humanos.