NARCOSALAS, ¿SÍ O NO?

La Voz

OPINIÓN

EL DEBATE El proyecto sanitario más polémico de la Comunidad de Madrid quedó inaugurado ayer, al abrirse la primera narcosala. Veintiún profesionales atenderán a más de 150 toxicómanos para que se inyecten en condiciones más controladas. Pero, ¿aliviarán estos locales el problema o se convertirán en nuevos «ghettos» de la droga?

24 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

UN RECURSO DE EMERGENCIA. Mi postura es un «sí» claro, aunque el debate se ha llevado mal muchas veces. Para mí, estamos hablando de un recurso de emergencia: se trata de garantizar una dignidad mínima para personas que sufren un gran deterioro, personas que deambulan por alcantarillas y escombreras. En esa situación concreta, decir «no» a esta solución es algo que no nos podemos permitir. Por supuesto, éste no es todo el debate. Hay y debe haber otros programas, tanto de prevención como de reinserción o de reducción de daños. Pero yo digo sí a este recurso cuando fijo en mi retina a jóvenes que se pinchan en contenedores de basura. SON SÓLO UN PARCHE Esto no es más que un parche por parte de la Administración. Es cierto que tiene, como todo, aspectos positivos y negativos. Dentro de lo positivo debemos tener en cuenta que las narcosalas disminuirán los riesgos en el contagio de enfermedades. Pero a la Administración el problema de la drogodependencia no es un tema que le preocupe, no entra dentro de sus prioridades. Simplemente quiere que los drogadictos se mueran cuanto antes para eliminar gastos. Las narcosalas no alcanzarán el objetivo principal: salvar a los drogadictos, sino que generarán venta de droga en los alrededores, problemas entre los camellos, y más polémica.