LA MEJOR ENSEÑANZA DE LA MEDICINA

La Voz

OPINIÓN

GERMÁN SIERRA MARCUÑO

23 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

He analizado con interés la «lección magistral» publicada por el rector Meilán Gil sobre la enseñanza de la medicina en «La Voz de Galicia» del 29.IV.00. Intenta, con sutileza, enfrentar la idea de la docencia médica de una universidad joven, con futuro y disposición de aprender, con la de una vieja universidad limitada por su pasado y su falta de apertura. Análisis sutil, pero, quizás por razones emocionales, también incorrecto. Como catedrático de la centenaria, pero mentalmente joven, Universidad de Santiago, puedo aceptar que no entienda la organización de las Medical Schools (MS), pero no puedo entender su desconocimiento de las notables diferencias entre los sistemas educativos español y anglosajón. En el español, el título de Bachiller es el último de la enseñanza secundaria, mientras que en el anglosajón es el primero de la Universidad, y los bachilleres aprenden en excelentes laboratorios de los departamentos universitarios. El aspirante a Medical Doctor en los Estados Unidos debe cursar cuatro años de enseñanza premédica (cursos preclínicos en España) y cuatro años de enseñanza en la MS (cursos clínicos). La diferencia más importante entre ambos planes de estudio radica en que la superación de los estudios de premédica en EE UU no permite el acceso directo a la MS. Los alumnos de primer curso del Monte Sinaí corresponden a los alumnos españoles de cuarto curso, y ambos están en contacto con los pacientes. El modelo norteamericano no implica falta de coordinación entre los estudios de premédica y los de las MS. Las universidades punteras en EE UU son Reserarch Universities y, desde su incorporación a la universidad, los alumnos aprenden los fundamentos básicos de la medicina participando en la investigación médica que se realiza en los departamentos de ciencias básicas y siguen participando en la investigación durante su período de formación en las MS. A nivel de Licenciatura, de acuerdo a normas internacionales para la docencia médica, la cama hospitalaria ha dejado de ser la unidad central de formación, porque sólo contempla la asistencia al 20% de los pacientes. El 80% restante es atendido en centros médicos que, con el apoyo de alta tecnología, permiten reducir el tamaño y el número de hospitales. El centro médico no hospitalario, el hospital y los centros de investigación médica son los elementos esenciales de la docencia. El hospital es útil para la formación de medicina hospitalaria a través del programa MIR, pero nunca es suficiente para soportar, en exclusiva, la formación de licenciados. Los alumnos de la Facultad de Medicina de Santiago aprenden en nuestros laboratorios cómo se planifica y se realiza la investigación médica y cómo se integran los resultados de la investigación en los problemas clínicos de diagnóstico y tratamiento. En el nuevo plan de estudios de Medicina de la USC, los alumnos pueden formarse en investigación en cualquier centro nacional o extranjero, obteniendo créditos de libre configuración. Los tres cursos de docencia clínica pueden realizarse en cualquier hospital o centro médico de Galicia asociado a la Facultad de Medicina, y la formación clínica de libre configuración, en cualquier centro médico u hospital nacional o extranjero. Este plan es lo más similar a los de la UE y EE UU que nos permite la anacrónica regulación que impone el BOE. La organización de la docencia médica es compleja. La referencia más útil para saber lo que será en el siglo XXI es la nueva Facultad de Medicina de UCLA, con su nuevo hospital de 500 millones de dólares, y un complejo docente-investigador de 600 millones de dólares. Un buen centro de referencia europeo es el «Medicon Valley», cogestionado por universidades suecas y danesas. No intento sugerirle como debe organizar su joven y prometedora universidad pero no pretenda darnos «lecciones magistrales» sobre docencia de la medicina a quienes tenemos un conocimiento real, por haberlo vivido, de la medicina clínica y de la investigación médica en la UE y en EE UU, que somos un alto porcentaje de los profesores de la Facultad de Medicina de la USC.