Aspira a ocupar el hueco dejado por Pim Fortuyn

I.?A.

INTERNACIONAL

12 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Geert Wilders es conocido en Holanda como Mozart, por su pelo rubio casi platino, ondulado, provocativo. Pero la genialidad del político termina ahí, porque luego su política, su filosofía, su lenguaje, delatan a un político cabezota, afín a la ideología ultraconservadora más popular, con un marcado énfasis racista. Su deseo es parecerse a Pim Fortuyn, el político ultraderechista holandés que fue asesinado en el 2002, pero nunca lo ha logrado.

Wilders nació en Venlo en 1963 en el seno de una familia católica. En la actualidad no es creyente, aunque no evita hablar a la menor ocasión de la «herencia judeocristiana de Holanda». En 1997 pasó a ser concejal del Ayuntamiento de Utrecht por el Partido Liberal, y se convirtió en diputado al año siguiente. En el 2002 abandonó el partido por su apoyo a la entrada de Turquía en la UE. En noviembre creó el Partido de la Libertad (PVV) para captar el voto de la ultraderecha, con mensajes como pedir la prohibición del burka o contrarios a la integración en la UE. En el 2006 su partido logró 9 escaños. Su última gran batalla es intentar asociar al islam con el terrorismo, objetivo al que está dirigido la película Fitna .