Se basó en el 924, pero el 944 tenía identidad propia y lo último en tecnología de la época. El ourensano Íñigo Vila recordaba la unidad que tuvo su padre en los ochenta y buscó por media España uno igual hasta que lo consiguió, con el mismo motor, color y equipamiento.
15 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Porsche 944 se fabricó desde 1982 a 1991 y era el benjamín de la casa deportiva alemana, lanzado en sustitución del 924, que seguiría fabricándose unos años más. Compartía muchas cosas con su predecesor, como el chasis, pero era un modelo con personalidad e identidad propias. Salieron al mercado poco más de 163.000 unidades, que ofrecían lo último en tecnología en la época. Fue un coche llamativo, con gran aceptación en ambas carrocerías, cupé y descapotable. Era el modelo económico que los concesionarios necesitaban para incrementar sus ventas. Presentaba un motor delantero propio de Porsche, inicialmente de cuatro cilindros en línea, que hizo y aún hace las delicias de sus propietarios. La defensa en el color de la carrocería y unas aletas más anchas lo diferenciaban del 924. Es un coche estable, muy bien compensado, bien distribuido y fácil de conducir.
A lo largo de los años de producción, el modelo sufrió algunos cambios, como la mejora de su instrumentación, por ejemplo; y se fueron incorporando versiones de mayor cilindrada hasta los 2.7 litros con 160 CV, superadas después por los modelos S y S2. Excelentes frenos, muy buena aceleración y un consumo no excesivo son algunas de las virtudes de este deportivo de dos plazas delanteras cómodas y dos traseras muy reducidas. El interior, con una información detallada, destaca la calidad de los materiales. Íñigo Vila Verdi guarda en su garaje de Allariz, Ourense, una unidad que compró el año pasado. Es un amante del motor, piloto aficionado y forofo de los clásicos. Llevaba tiempo detrás de un Porsche 944 como el que había tenido su padre, Pepe Vila, en los años ochenta. Tenía un grato recuerdo del coche siendo un niño y se propuso comprar uno igual. Lo quería para darle una sorpresa a su padre y para que formase parte de su garaje de forma permanente.
No fue fácil encontrar el mismo modelo, color y equipamiento, pero lo consiguió, incluidas las mismas llantas, aunque con matrícula no original.Matriculado en 1982, es de los primeros fabricados, con motor 2.5 litros atmosférico de 163 CV. Una unidad excelentemente cuidada y con muy pocos kilómetros. El coche viajó a Asturias antes de llegar a Ourense y era de una persona mayor, sin descendencia, que legó todo su patrimonio a la residencia donde lo atendieron hasta su muerte. Lo compró la firma Flatsix, que lo rehizo mecánicamente y lo puso en venta. Llegó a Ourense, donde Íñigo Vila procedió a pintarlo. Por fin, su padre pudo sentarse de nuevo en un 944 como el que había tenido cuarenta años atrás, fue una verdadera sorpresa. Reconoce que le cuesta conducirlo en la actualidad, por eso disfruta como copiloto.