El BMW iX es un SUV eléctrico con el tamaño de un X6, 4,95 metros de largo, que anuncia una autonomía de 425 o 630 kilómetros según versión y que se comercializa con precios de 87.150 euros para la versión iX 40 o 104.150 euros en la iX 50.
23 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.Cuando decimos que el iX rompe moldes es porque, si le tapásemos su delatadora parrilla frontal, sería muy difícil identificarlo como un BMW, porque no se parece a ningún otro vehículo de la marca, ni en su exterior, ni en el interior.
A pesar de su tamaño, el iX alberga cinco plazas y en su frontal, además de los grandes riñones, destacan unas afiladas ópticas led con tecnología láser. Es en su vista lateral y trasera donde más innova este iX, con una altísima línea de cintura, un pilar trasero muy ancho y un abombado portón con pilotos de luces muy finos.
En el interior vuelve a sorprender con un inédito volante hexagonal, muy pocos botones a la vista, diseño minimalista y lo que ya se está convirtiendo en tendencia, que es darle continuidad a la pantallas de información desde detrás del volante hasta el centro del salpicadero. Resulta curioso que, tanto dentro como fuera, sus puertas no tienen manillas ni tiradores mecánicos; son pulsadores eléctricos.
El iX dispondrá de inicio de una gama de dos modelos, ambos dotados de dos motores eléctricos, uno en cada eje, para asegurar la tracción total (xDrive). El modelo básico será el iX 40, con una potencia equivalente a 326 caballos con batería de 70 kWh y un rango de autonomía declarado de 425 kilómetros. La versión más potente será la iX 50, con potencia de 523 caballos, batería de 100 kWh y 630 kilómetros de autonomía. En junio llegará una versión iX M60 con 610 caballos, aceleración de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos y una autonomía de 566 kilómetros.
El iX está construido sobre una plataforma específica para vehículos eléctricos y que emplea materiales ligeros como la fibra de carbono. A la hora de conducirlo se nota sobre todo su suspensión neumática y adaptativa, pero además es un coche que trae consigo soluciones de futuro como es la superficie autorreparadora en su carrocería, que absorbe los rayazos; las cámaras que incorpora, que graban el exterior y el interior del coche, muy útiles en caso de accidente; la posibilidad de comprar paquetes opcionales de equipamiento mediante suscripciones temporales, o disponer, por primera vez en un automóvil, de conectividad 5G. Además hay aplicaciones para el móvil que permiten interactuar con el coche.
Nos ha gustado saber también que el iX dispone de la solución de hacer el recorrido inverso (marcha atrás) autónomo que ya probamos en otros modelos, pero que en este caso amplía de 50 a 200 metros su capacidad, para salir de cualquier atolladero.
En su conducción, el BMW iX nos ha sorprendido por su confort, por su ergonomía y también por su comportamiento dinámico, impropio de un coche con el aspecto mastodóntico de este. Las ayudas como la realidad aumentada proyectada en el parabrisas sorprenden por su claridad.
A pesar del aspecto robusto, el comportamiento dinámico es impecable