La era dorada de las «startups» tecnológicas se tambalea en la bolsa

La realidad se impone a la fantasía de los bautizados como unicornios: los mercados exigen modelos de negocio realistas y rentables


Redacción / La Voz

Durante demasiado tiempo los inversores han engordado el pavo de los unicornios tech sin distinguir entre chicha y pellejo con la esperanza de haber apostado por caballos ganadores. Demasiado capital prestado, demasiadas promesas, demasiados competidores y poca rentabilidad. Ha habido algún acierto este año y sonoros batacazos como los que se llevaron Uber y Lyft al aterrizar de bruces en el parqué. Síntoma de que la burbuja puede estallar. Las dos compañías líderes del sector VTC en Estados Unidos se miraban de reojo en la carrera por irrumpir en la bolsa. Finalmente lo hizo Lyft el 29 de marzo, no sin antes advertir a sus inversores de que no generaría ganancias a corto plazo y que arrastraba pérdidas de 823 millones de euros del 2018. Una cantinela que se repite una y otra vez en Wall Street.

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