Alimentos hechos para un público veterano

Rosa Estévez
R. Estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

MERCADOS

10 feb 2019 . Actualizado a las 04:45 h.

«En los supermercados hay lineales de comida infantil, hasta hay lineales de comida vegana, pero no hay lineales dirigidos a la gente mayor». La constatación de esa realidad ha llevado a la empresa Porto Muiños a embarcarse en una aventura: la producción de alimentos dirigidos, específicamente, a los mayores. Rosa Mirás es la responsable de ese proyecto, que no pretende elaborar productos «de farmacia o parafarmacia», sino productos de alimentación en los que tanto el contenido como el continente se adapten a las necesidades de ese grupo creciente de consumidores.

«El mercado no va al ritmo al que crece la demanda de este tipo de productos. Nosotros queremos abrir una brecha, abrir un nuevo mercado». Y también «colaborar» con un tipo de consumidor que parece cansado de ser invisible y que tiene que librar muchas batallas inútiles. «Muchas veces, las etiquetas de los productos están escritas en una letra tan pequeña que es difícil de leer, más para quien tiene problemas de visión. Y los frascos y los botes, en ocasiones, son muy complicados de abrir», relatan desde Porto Muiños. Así que ellos se han aliado con diseñadores y fabricantes para hacer unos envoltorios adecuados, «con un tamaño de letra legible y que sean sencillos de abrir». Y todo eso, obviamente, sin descuidar el interior, que es donde está lo realmente importante.

«Nosotros pretendemos hacer unos alimentos que no sean potitos, sino unos productos que se ajusten a las necesidades nutricionales de un determinado grupo de edad, el de los mayores», concluyen desde Porto Muiños. «Nosotros hacemos recetas, las testamos, recibimos sugerencias y corregimos lo que haya que corregir», indican. En ese proceso están. Y será a principios de junio cuando se obtengan los primeros resultados. A partir de ahí se seguirá abriendo un camino que, a buen seguro, reportará muchas sorpresas.